viernes, marzo 27, 2009

Hyangga de la sabiduría

En el sendero de la iluminación
tu verbo se extendió como caballo lila
en el poniente.
Sin despedirte
tu sangre tiñó de escarlata
el bouquet unívoco de mis palabras.
Aunque varios otoños han pasado desde entonces
mis pupilas aún se mantienen brillosas.
¡Poesía, tu voz aún repica en mi memoria!

6 comentarios:

sedemiuqse dijo...

Me ha encantado.
besos y amor
je

Leo Zelada Grajeda dijo...

Es un poema de los que mas me gustan.
Un beso sede.

Laura Gómez Recas dijo...

Leo, qué imágenes más hermosas. Tiene un punto exquisito este poema.
Un abrazo,
Laura

Leo Zelada Grajeda dijo...

Gracias Laura por tu apreciación tan generosa de mi poema.

Un abrazo.

Álvaro dijo...

Este poema hace el silencio. Como transporta tu poesía Leo, que de matices.
(fuiste místico hasta cuando me quité esto y luego volví, diciéndome que había 'renacido' de las cenizas virtuales...vamos a probar de nuevo).
Un abrazo,
Álvaro.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Álvaro este poema es un homenaje al camino del blanco sol. Lo vez porque tienes el don.
Me pasare por tu blog a leerte.

Un abrazo.