miércoles, febrero 11, 2009

Gamoneda vs Gamoneda

Foto de Eloísa Otero
Muchos amigos poetas me habían hablado de Gamoneda. Pero para ser sincero lo que había leído de él no me gustaba. Ante la insistencia de mis amigos poetas que consideran a Gamoneda casi un dios, aproveche una invitación que me hicieron para ir al lanzamiento de su último libro en el Círculo de Bellas Artes.
Al entrar salude a Juan Carlos Mestre. Luego hable con Gamoneda y le regale mi último libro de poesía. Me pidió que le hiciera una dedicatoria. Le entregue el poemario y quedamos en vernos en León . Antes de subir al escenario me dijo que no tenía tantos sombreros para quitarse ante la gran poesía de Cesar Vallejo. Allí me empezó a caer bien.
En el evento espere encontrarme a ese Gamoneda hermético y retorico que la academia había creado. Pero Gamoneda nos sorprende explicando que no entendía porque estaban hablando de un tal Antonio Gamoneda. Todo en un plan cachondeo. Luego dijo que las presentaciones no deberían ser así. Sino simplemente una conversación informal e intima entre amigos. Allí ya se metió con todos los presentadores. Luego que no entendía que pretendía decir Amalia Iglesias sobre su poética. Que este no era su último libro de poesía. Sino solo una recopilación de 8 poemas suyos. Aquí se metió con la editorial que había publicado el libro. Hasta le metió un jalón de orejas a su hija diciendo que le daba miedo cada vez que la oía hablar de sus poemas y que para colmo hiciera dos preámbulos hoy. Para ese momento ya la gente se mataba de la risa, Porque él decía esto en un tono desenfadado e iconoclasta. Pero en el fondo en buen rollo. Cuando se refirió a Juan Carlos Mestre se puso serio y dijo que en verdad el libro destacaba más los grabados de Mestre que sus textos. Aunque confesó que en realidad envidiaba a Juan Carlos por saber pintar y el no. Para rematar diciendo que se dejaba de bromas, obedecería a Mestre y se pondría a hacer lo que mejor sabe: Poesía.
Leyó Gamoneda un largo poema sobre la lluvia. Cuando lo hizo se acabaron las bromas y surgió un recogimiento especial entre los asistentes. En ese poema conocí a otro Gamoneda. Un Gamoneda intenso, desbordante, estremecedor. Todo el show anterior me pareció que lo hizo para desmitificar la imagen que le han creado y que él nunca tiene la oportunidad de desmentir.
Esa noche Antonio Gamoneda mato al otro Gamoneda. Esa noche coincidentemente llovió en Madrid.

6 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Interesante esto que cuentas de Gamoneda...

Al final los poetas somos más sencillos de lo que parecemos...

Un saludo, Leo. Nos vemos.


Gio.

kokotera dijo...

Saludos!
Hemos enlazado tu crónica a:

http://farogamoneda.blogsome.com/2009/02/13/gamoneda-vs-gamoneda-por-leo-zelada/

un abrazo

Leo Zelada Grajeda dijo...

Tú lo has dicho Giovanni. Aunque hay algunos poetas que parecen sencillos y actuan como divos.

Saludos.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Leo Zelada Grajeda dijo...

Gracias Eloísa. Puse credito a tu foto.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hay un neorrabioso de graffiti y en el blog un divo.

El verdugo de Euskady.