jueves, septiembre 16, 2010

Entrevista de Antonia Bocero a Leo Zelada.

Foto de Federico Romero Galán

Los invito a leer, la entrevista que me hecho la poeta y periodista Antonia Bocero, en su blog llamado “Opinión”:

Pasó a reproducir la misma:

Leo Zelada, en doce preguntas

Pregunta - Habiendo nacido en Perú, ¿qué aventura humana le llevó a dejar su tierra?
Respuesta - No me siento parte de la nación llamada peruana. Mi patria es el mundo. No creo en las fronteras. Sin embargo, amo la tierra donde nací, estoy impregnado de ella, llevo la sal de Cantolao en mi piel. Pero soy un nómada. El viaje es mi pasaporte de identidad.

P.- Como persona que ha viajado; ¿qué le ha aportado esa experiencia a su poesía?
R.- Me ha corroborado una intuición. La vida es una aventura impredecible, una autopista, cuyo escenario varía cada segundo.

P.- ¿En qué momento toma usted la decisión de instalarse en Madrid, y qué le anima a ello?
R.- Me animó el hecho de buscar una ciudad cosmopolita donde residir. New York y París me gustaron, pero me enamoré de Madrid apenas la vi. Es una gran metrópolis y un barrio a la vez. Es una ciudad no multicultural, sino intercultural; aquí a la gente mayoritariamente le agrada integrarse. Madrid es una ciudad de inmigrantes de distintas partes de España y del mundo. De ahí el espíritu de camaradería que se respira en sus calles. Tuve la visión de ver que Madrid iba a ser la nueva capital literaria del mundo.

P.- ¿Qué le lleva a considerarse dentro de lo que entendemos por poetas malditos?
R.- Cuando era joven, mi sueño era ser como Rimbaud, Bukowski y Baudelaire. Así que llevé una vida de excesos. Ello, unido a la radicalidad de mis posturas poéticas, provocó que la prensa latinoamericana me denominara de esa manera. Yo no reniego de lo que fui. Estoy ahora más cercano a la mística. Más sereno. Sigo el sendero del Dragón.

P.- ¿Qué significó para usted traducir a un poeta como Arthur Rimbaud?
R.- He acometido la audacia de traducir unos poemas de Rimbaud, con ayuda de una amiga poeta francesa. Lo hice porque no me gustaban las versiones de los poemas que más me gustaban de él. Traducirlo fue contemplar una epifanía.

P.- ¿Cree que dejó en usted alguna influencia?
R.- Quizá, fue el no cejar en buscar mi estilo. Mi voz de fuego. Así tuviera que destruir la tradición.

P.- ¿Cómo ve la poesía en la actualidad?
R.- Hay muy pocos poetas que pueda considerar como genios. Veo mucha gente snob o académica, que en realidad destrozan el espíritu vital de la poesía. Empero, tengo la certeza de que con algunos colegas poetas, sin programas o manifiestos, vamos a renovar la poesía del siglo XXI.

P.- ¿Cree que el poeta escribe para sí mismo?
R.- Esa es una de las grandes mentiras. Toda persona que escribe, sueña al menos con que alguien, un solo lector, le pueda llegar a leer.

P.- ¿Qué aleja al poeta del público mayoritario?
R.- Su lenguaje acartonado y aburrido. Su lenguaje alejado del ciudadano de a pie. Su falta de conectar con el otro. La mayoría de poetas de hoy son autistas.

P.- ¿Qué tiene usted en cuenta para considerar como logrado uno de sus poemas?
R.- No creo en los poemas redondos o logrados. Creo en que un poema te toque las vísceras y el alma. La poesía es estremecimiento.

P.- ¿Cree que la poesía, además de tener un fin comunicativo, debe poseer alguna intencionalidad estética?
R.- Yo creo que siempre tiene que renovarse, que es el mejor homenaje que se le puede hacer a la tradición. Escribir para ser un pastiche de los clásicos no tiene sentido.

P.- ¿Está preparando un próximo libro?
R.- Estoy escribiendo una novela sobre el Madrid de ahora. Estoy ordenando un libro de relatos. Investigando sobre Ibn Zaydun, Santoka y el Inka Garcilaso de la Vega. Traduciendo a Keats. Y escribiendo poesía, como siempre. Estoy dedicado a la literatura 24 horas al día. Escribo hasta mis sueños.

4 comentarios:

Leticia dijo...

La entrevista, arte de ceder la palabra literalmente, la ejerce con sutileza Antonia Bocero. El tiempo que invirtió en la preparación de la misma, permitió la fluidez de ese monólogo al que invita al entrevistado, Leo Zelada. Y digo monólogo, pues la voz del poeta surge entre, el qué, cómo, y cuando, del ejercicio periodístico. Una imagen de la mano de la palabra y las ideas a descubrir en la lectura de la obra de Zelada.
¡Saludos! desde mi patria adorada y bella ¡Viva México!
Leticia Garriga.

Emilio Porta dijo...

Hablas como te mueves y escribes. Es una espléndida entrevista. Ya te dejé un comentario sobre tu viaje universal y tu encuentro con Madrid y Malasaña, en el blog y publicación correspondiente.

Me encanta como defines nuestra ciudad. Capital y barrio, centro actual del mundo literario. Porque la Literatura es la parte del hombre que sueña y camina a la vez, y en Madrid hay que saber soñar para seguir andando.

Sabes que me tienes a tu lado, porque es un lado universal, que compartimos desde diferentes, y también unidos, ángulos de la misma figura geométrica. La que creamos y multiplicamos desde la base de la libertad, con el arma de la imaginación y fomento de la cultura. Compartirla, a la vez, de tantas formas, nos empuja y nos une.

Un fuerte abrazo.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Gracias Leticia por tus palabras hacia mi persona.
Un abrazo hasta México.

Leo Zelada Grajeda dijo...

Emilio,

Tú también eres un poeta cosmopolita. Has estado en varios paises del mundo y tiene una sensabilidad literaria especial.

De allí nuestra conexión poética.
Madrid es capital literaria del mundo en estos momentos.

Poetas de distintas partes del mundo residen en esta bella ciudad. Es un momento privilegiado.

Un fuerte abrazo amigo.